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AAEF reclamará a la Junta la puesta en marcha de los proyectos incluidos en el nuevo marco europeo

El coordinador del FEADER para España y el responsable para Andalucía confirman a la patronal forestal andaluza que el PDR-A estará aprobado en la primera quincena de julio, pudiéndose poner desde entonces en marcha, por parte de las administraciones territoriales, los proyectos y objetivos incluidos en el mismo

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El Programa de Desarrollo Rural para Andalucía estará aprobado para la primera quincena de este mes de julio. Así se lo confirmaron ayer a AAEF  el coordinador de FEADER para España de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, Jose Manuel Hernández, y el Gestor de programas de la Unidad de Desarrollo Rural en España y Portugal de la Comisión Europea, Emeric Anguiano, responsable de estos temas para Andalucía.

En una reunión mantenida con ellos, dentro de la agenda de trabajo de la misión institucional de AAEF a Bruselas, los responsables de esta materia en la Comisión Europea señalaron que, a partir de ese momento, serán las propias administraciones autonómicas las responsables de poner en marcha los proyectos, para lo que deberán poner todos los medios necesarios a fin de que éstos vean la luz lo antes posible. El director gerente de AAEF, Javier Loscertales, trasmitió Hernández y Anguiano la realidad del sector empresarial forestal en Andalucía, donde “los meses son como años para nuestras empresas y donde, cada mes que se demore la puesta en marcha de los fondos europeos incluidos en el nuevo marco operativo, supondrá la pérdida irreparable de empleo en las zonas rurales así como el posible cierre de empresas de obras y servicios forestales”.

En este sentido, y tras esta valoración, AAEF reclamará a la Junta de Andalucía que, a partir de la aprobación del PDR-A este mismo mes, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio pueda reactivar de manera inmediata programas de actuaciones en el medio natural que enlacen, de manera transversal, con otras políticas que promuevan el empleo en el sector medioambiental, dada la alta capacidad de generación de mano de obra que tiene el sector.

Estos proyectos deben responder a las medidas 8 y 15 de inversiones en el desarrollo de zonas forestales y mejora de la viabilidad de los bosques, así como de servicios silvoambientales y climáticos y conservación de los bosques (lucha contra incendios, desastres naturales y catástrofes; adaptación y mitigación del cambio climático; conservación del medio ambiente; aprovechamiento de los recursos forestales; mejora de la biodiversidad; valorización de la biomasa forestal; etc). Tal y como han confirmado responsables de la política comunitaria europea a AAEF, estos proyectos son generalistas, pudiendo su actividad ser tanto licitada públicamente como ejecutada directamente por empresas y agencias públicas. Para la Comisión Europea el requisito indispensable es que se cumplan con los objetivos marcados en las medidas del PDR-A y se realicen de la manera más eficiente. De hecho, Hernández y Anguiano reconocieron que la Comisión Europea ejercerá su control para que, efectivamente, el manejo de estos recursos sea el más eficaz y eficiente.

 

La licitación de los proyectos, la fórmula para el menor coste y mayor control

Este punto da, de alguna manera, la razón a la patronal forestal andaluza, que siempre ha defendido que la mejor y más eficiente forma de ejecutar los proyectos es a través de la licitación pública de los mismos. Por ello, AAEF seguirá trabajando para que la CMAOT saque a licitación pública la mayor parte de los trabajos, conscientes de que sólo a través de esta fórmula se consiguen realizar los proyectos con los menores costes y con un mayor control por parte de la Administración.

Así, y en la reunión que ya se ha solicitado al nuevo consejero de este ramo en Andalucía, José Fiscal, esta patronal le propondrá el estudio de un nuevo modelo de gestión del dispositivo de prevención y extinción de incendios en Andalucía, posibilitando la participación de las empresas forestales privadas, altamente profesionalizadas y con los medios técnicos, humanos y materiales necesarios para realizar las tareas preventivas de manera más eficaz y eficiente, y disminuyendo los costes en su ejecución. En Andalucía, a diferencia de otras Comunidades Autónomas, existe un tejido empresarial en el ámbito forestal, con amplia experiencia y capacidad, que debe ser empleado en la puesta en marcha y desarrollo de las diferentes actuaciones que se ejecuten. Estas empresas pueden y deben estar asentadas de forma continuada en los montes, creando riqueza y empleo estable.